La puntuación Parker recibe el nombre de su creador Robert Parker, abogado estadounidense que se convirtió en un gran crítico de vinos, fundando en los años 70 un boletín de publicación bimensual llamado Wine Advocate.
Robert Parker fue adquiriendo una gran experiencia y prestigio, llegando a realizar 10.000 catas en un año, es decir, un total de 350.000 vinos catados en sus 25 años de carrera, ya que en el año 2016 se ha retirado, dejando el mando a un equipo de catadores profesionales.
La escala creada por Robert Parker se basa en un sistema de puntos del 0 al 100 (realmente parte de 50 puntos), categorizando los vinos en función de la calidad y el estilo de la región de la cual provienen, de la siguiente manera:
50-59 Imbebible.
60-69 Con defectos pero bebible.
70-79 Regular, correcto pero insustancial.
80-89 Entre mejor que la media y muy bueno.
90-95 Excepcional.
96-100 Extraordinario.
Son muchos los enólogos y propietarios de bodegas que centran sus esfuerzos en elaborar vinos basados en los gustos de Parker, buscando lograr una mayor puntuación. Puesto que, como sabemos, la cata y evaluación del vino es algo subjetivo.
Finalmente, destacar que la escala Parker, por el subjetivismo del que hablamos en líneas anteriores, no solo tuvo adeptos, sino detractores de la misma, recibiendo grandes críticas.