Procede de pequeñas parcelas plantadas de viñas viejas de 65 a 90 años. Bajos rendimientos en parcelas escalonadas en varias altitudes que oscilan entre 400 y 550 m sobre el nivel del mar en Rioja Alta y de 380 a 500 m en Rioja Alavesa.
Su color profundo refleja la determinación de un estilo algo impetuoso. La nariz resalta unas notas frescas de fruta negra, roble cremoso y toques de finos tostados. Su boca es fiel a la expresión de los tintos de nueva generación, donde la esencia de unas viejas cepas expresa con sabores rotundos el volumen de unos taninos densos y jugosos y con una buena vivacidad. Todo un joven talento



