El Grillo y la Luna es un proyecto familiar que nace en Barbastro, en el año 2007, con el objetivo de elaborar vinos con alma, vinos únicos.
Con 5 parcelas distintas, cuentan con diferentes tipos de suelos que van desde suelos calcáreos, suelos aluviales con grava o suelos limo-arcillosos, a unas altitudes de entre 300 y 400 metros.
Trabajan en total 48 hectáreas de viñedo propio con la premisa de que el vino se hace en la viña. Así pues, los vinos solo salen al mercado en su momento óptimo, respetando al máximo la singularidad de la añada.
Elaboran dos líneas de vinos, 12 Lunas, línea de vinos más frescos y frutales y El Grillo, vinos más complejos con más expresión del terruño.



